
La ausencia física de Fidel es una convocatoria a repasar su legado, lo que exige revisar lo que dejó y lo que transmitió a los Joven Club de Computación y Electrónica. Lo primero y más extraordinario es que fue él, el comandante, el de la gran idea de crear el programa de los Joven Club de Computación y Electrónica. Nos acompañó en ese trayecto hacia la informatización de la sociedad cubana en muchos momentos inolvidables. Por solo esas razones los trabajadores de los Joven Club le agradecemos eternamente.



